Hoy ha sido uno de los días más lluviosos del año, caía una, a las siete y media, que daba miedo, encima con tormenta, para amenizar la velada. Así que camino al trabajo, he puesto mi disco de Pioneer y poquito a poco, sin correr mucho, he llegado a Manacor.
Sobre las doce de la mañana, se ha ido la luz, pero gracias al generador, no hemos sufrido ningún apagón, yo he salido un momento y al volver, me dice mi compañera, que ha sido una avería bastante grande y que lo más seguro que la luz no vuelva en todo el día.
Una hora más tarde, nuestro queridísimo gerente (es por si lo lee), nos ha mandado un e-mail, informándonos sobre el apagón, nos pedía que fueramos responsables con el consumo, porque no sabía cuando podía durar. Entre otras cosas, también nos ha dicho que la como mínimo estaríamos seis horas sin luz.
Pero como yo tengo suerte de tener algún contacto en la altas esferas (que pelota estoy), he llamado a un buen amigo y me ha informado, de que sobre las dos del mediodía la avería estaba arreglada, que la luz vendría poco a poco y así ha sido.
Inocente de mi, me he quedado a comer, pensando que quedaría algo decente, pero no ha sido así… lo único que quedaba era, ensalada de dátiles y bacon, y un triste potaje (medio frío) de garbanzos. Vamos que he comido muy poco.
Ha hecho un día de perros, entre tormentas, lluvia, viento, nieve, esto parecía un caos y para colmo, esta noche, en el canal regional de Mallorca IB3, dan una peli, que va como anillo al dedo, titulada “El día de mañana”, que va sobre el cambio climático. Mira que ya la había visto en el cine, pero aqui me tiene con la boca abierta, pensando en el mañana y como podría afectarnos el cambio climático, si ocurriera como en esta película.
